DIARIOS
de FLETE (17
de agosto)
Luego
de muchísimo tiempo, volvemos a publicar nuestras crónicas,
nuestro querido Diario de Flete. Esta vez se trata de una fecha muy especial.
Tal vez la mas especial en toda nuestra historia.
Pero este diario no empieza horas antes del show, sino 4 días antes.
Comienza el lunes 13 de agosto con un choque en un partido de fútbol,
una mala caída y un brazo fisurado. Consecuencia:
Nacho, nuestro funky batero, enyesado.
Lo primero que se pensó fue en suspender la fecha, pero Nacho insistió
tanto en que tocáramos que preferimos buscar un reemplazo. Pero,
era muy poco lo que podíamos hacer en 3 dias de ensayo. Así
que, porque reemplazarlo con uno solo, si podíamos reemplazarlo
con dos bateristas…? Dos amigos de la banda, Pollo,
de Mambo Liviano y Javi de teniente Pascual, iban a tocar
medio show cada uno. Buena idea, no?
Nos juntamos con Pollo a ensayar el miércoles 3 horas y con Javi
el viernes, el mismo día del show, 2 horas antes de la prueba de
sonido.
Llegamos a las 8 a El
Diabliyo, en Panamericana
y Ugarte. El show era con Azrael, Adoquines, y Dulces Diablitos.
Prueba de sonido con Javi, aprovechamos para repasar un par de temas,
y huimos a comer pizza libre. Luego de provolones, pancetas, choclos,
y la peligrosísima pizza cochina (una letal combinación
de papa fritas y huevo frito) volvimos a El Diabliyo y nos quedamos un
rato en la puerta tomando frío luchando contra la eterna venta
de entradas anticipadas.
Adentro,
estuvimos un rato vendiendo cds y remeras
(gracias a todos los que compraron).
SineSKalas tenía que tocar a la 1, pero la cosa se iba retrasando.
Encima, agregaron una banda antes de nosotros, los dueños de los
equipos, un grupo llamado Club Prozac (recuerden) Un banda de rock con
muy poco sentido común y muy poco solidaria. Eran mas de las 3
AM y seguían tocando. A esta altura, Dulces Diablitos había
tomado la decisión de irse. Los organizadores los quieren bajar
del escenario, los pibes se ofenden y se llevan los amplificadores.
En ese momento, peligró el show. Hubo mucho nerviosismo, varios
amagues de cancelación, pero nosotros no queríamos eso.
Hubo mucha gente que nos fue a ver, gente de la época de Mestizaje,
gente de la primera época de SineSKalas y mucha gente nueva. Además,
todo el esfuerzo puesto por nuestros bateristas amigos. De ninguna manera
este show se podía cancelar. Por suerte, la batería era
del lugar, y también SineSKalas tenía esa noche 2 equipos
de bajo, muy chiquitos, de 40 y 20 watts, pero que iban a servir perfectamente
para la ocasión. Entonces, lo mas pronto posible, colgamos la bandera
y subimos al escenario.
Por
fin íbamos a tocar. La primera parte del show, con Pollo en batería,
abrió con El Cuadradito y empezó
la fiesta. Siempre al borde, Ningún Secreto y Culo
de mono, uno de los temas mas nuevos. La gente estaba muy
contenta, pero sobre todo, lo mas grosso era verlo a Nacho,
nuestro batero con la mano enyesada bailando entre la gente y cantando
las canciones. Y también, las caras de casi todos los miembros
de SineSKalas, escuchándolo
al Pollo por primera vez. Le siguieron Después de ayer
y el cover cubano-jamaiquino de Oscar Calle, Changó.
Gran aplauso para el Pollo y cambio de baterista. El set de Javi empezó
con Comanche, un cover de The Revels, una banda
surf de los ’60. A eso le siguió la poderosa versión
‘07 de Elmo. A esta altura del show, no
importaban acoples, pifies o desafinaciones; todo era adrenalina y baile.
Luego seguimos con Playstation y El inspector,
momento en que se vio a los viejos fans venir hacia delante. Sigo
buscando, mas surf- rock con Chinito, Agua/La
Ciudad de la furia y el cierre con los nuevos Ramiro’s
Bike (o Convenciendo a Naty, títulos tentativos todavía)
y BlueSka.
No hay nada que decir mas que GRACIAS.
Mas
que nadie, a Javi y a Pollo, por bancarnos en el peor momento.
A todos los que vinieron a vernos, y queremos decir, a TODOS
A todos la gente del lugar que hizo posible que tocáramos.
Al Negro, plomo voluntario, que nos acompaño desde la tarde.
Al Enano, por prestarnos su oído un rato (gracias Marta).
A Alberto, por las fotos.
A Peloncho el iluminador
Y por sobre todo a Nachito, que aunque no pudo tocar, puso, como siempre,
toda la fuerza.
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